EDICIÓN POPULAR EN ESPAÑOL”Marruecos, país de tránsito para los inmigrantes indocumentados
Nota del editor: Este mes hemos decidido incluir este artículo sobre las dificultades que encuentran nuestros hermanos del continente africano que buscan mejorar sus vidas en Europa. Infelizmente, como podrán leer en este reportaje, la discriminación y represión en contra de los inmigrantes se va extendiendo por el mundo como consecuencia de la globalización capitalista. En este caso, de los inmigrantes africanos atrapados en Marruecos cuando intentan cruzar el Mar Mediterráneo para llegar a España y el resto de Europa.
Marruecos se ha convertido en una de las principales vías de tránsito de inmigrantes del África negra para entrar a Europa. De muy distintas maneras se accede a territorio marroquí, las vías y los métodos varían pero lo más importante es romper las líneas fronterizas que separan África de Europa.
Pequeñas camionetas salen desde Nigeria, o de otros países, incluso de Liberia, recorriendo toda África hasta llegar a la frontera argelina con Marruecos, cerrada desde 1994 por los problemas políticos entre los dos países.
De ahí, por la noche, los inmigrantes cruzan a Oujda, una vez en territorio marroquí, en taxis, autobuses o bien a pie, suelen buscar los campamentos situados en el norte de Marruecos, o bien Tánger, la zona de Tetuán o Nador, en espera de una patera que los lleve al sur de España.
Otra opción si te encuentras en los campamentos de Tetuán o Nador, es pasar a Ceuta y Melilla (ciudades españolas localizadas en la costa de África), burlando las vallas electrificadas que separan físicamente los dos territorios e incluso se utilizan bidones a forma de flotadores para pasar por el mar.
Puedes tener mejor suerte si vienes de un país como Senegal y consigues, pagando, un visado que te lleve hasta los aeropuertos de Rabat o Casablanca. De allí la opciones son varias pero las más utilizadas consisten en pagar una lancha hasta las islas Canarias o desplazarse a los campamentos del Norte de Marruecos para salir desde allí.
La tercera gran vía de entrada es el sur del territorio de Marruecos. Entre Mauritania y Marruecos sólo hay una zona de paso llamada Bir Gandouz. El resto son más de mil kilómetros de frontera que están minados. Hay un espacio de diez kilómetros controlado por la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental. Además, de ser una zona de conflicto con la presencia del Frente Polisario y casi setenta y cinco por ciento del ejército marroquí concentrado en esta provincia, y una zona de desierto donde es imposible encontrar agua.
Aunque los medios de comunicación españoles dan la sensación de llegada continua y casi de invasión del África negra, en el año 2003, calculamos que pudieron pasar por territorio marroquí entre quince mil y veinte mil inmigrantes africanos, y no todos alcanzaron, evidentemente, el territorio europeo.
Otra invención de los medios es el problema de las mafias que trafican con los inmigrantes. En nuestra opinión no puede utilizarse la palabra mafia, como la entendemos tradicionalmente, sobre todo para los barqueros marroquíes. Hay, sobre todo dentro de Marruecos, y en referencia a la inmigración francófona (antiguas colonias francesas), lo que preferimos llamar REDES FUNCIONALES. Es decir, redes que comercian con las necesidades del inmigrante en su situación de clandestinidad, pero que no trafican con personas.
No es lo mismo si hablamos de la inmigración anglófona (países descolonizados por Gran Bretaña), sobre todo la procedente de Nigeria, donde si podemos hablar de REDES DE TRAFICO DE PERSONAS, con estructuras de la red establecidas en todos los países de tránsito de los inmigrantes, incluso en Europa. Un ejemplo vivo de esto son todas las mujeres nigerianas que ejercen la prostitución en zonas tan conocidas del estado español como la Casa de Campo, en Madrid y Las Ramblas, en Barcelona.
Estas mujeres son entregadas en contra de su voluntad o mediante falsas promesas de trabajo a las redes de tráfico, sellando su pertenencia de por vida a los traficantes. Constituye una nueva forma de esclavitud.
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